domingo, 29 de mayo de 2016

Fugacidad del tiempo

El dolor del llamado de la vida, de la luz, de la oscuridad y la noche,

Caen momentos únicos, partidos en mil pedazos,
es insoportable verlos morir de repente en un abismo agujero,
un vacío inconcebible.

Al mismo tiempo veo esos rostros perdidos bajo el infortunado sello del desinterés,
aceptando todo tal cual.
Sin excusas,
sin éxtasis,
sin expresión
...sin esperanza.

De un momento a otro,
todo cobra sentido.

Ciegos,
sin deseos de dirigir la mirada
hacia nada ni nadie,
sordos
para escuchar el sonido de la noche, comer por comer,
caminar sin sentir
y levantarse
y volver a hacerlo todo
nuevamente.

Duele la vida
que se presenta en cada momento, en lugares insospechados,
insólitos y permitidos únicamente a quien quiere observarla,
sentir y no desperdiciarla.

Dueles vida,
por no tener todo el tiempo para disfrutarte,
por no saber si escuchas lo que digo.

Que sí veo pasar el viento todo el tiempo, el calor y la lluvia;
la clorofila y la sangre.
Que siento el sonido de la naturaleza correr,
volar y esconderse,
aparecer y ausentarse. Nacer e inmolarse.
Duele que no me alcance el tiempo o me rebase y no logre entender todo lo que quisiste decir y saber...vida.

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