Ya no hay tiempo para llorar
Ya no hay tiempo para llorar por tristeza,
Y tú, tú, que estás en algún lugar,
Perfecta desconocida,
No hay tiempo para llorar.
Destruyamos el pasado y
Que las lágrimas sean de alegría,
Coincidamos en el mismo lugar y momento
Donde construyamos un presente,
Tú, a quien conoceré algún día.
Estamos bajo la misma incertidumbre,
Con un futuro incierto,
Planificado, pero desconocido
Hay tiempo para la esperanza no para la costumbre.
Estos caminos desaparecen todo el tiempo,
No podemos cerrar la llave de la esperanza,
El llamado de la historia pendiente,
Dejar de pensar en castillos en el aire y
Fortalecer los cimientos de esta ciudad a contratiempo.
Sin miedo a lo que pueda ocurrir,
Sin temor a sentir,
Y tener por seguro que habrá tiempo,
Tiempo para el contratiempo,
Para llorar, fingir, soñar, dormir, morir.
Verte y sostenerte la mirada,
Deteniendo el tiempo en un suspiro
Anulando los sonidos que percibo
Quedando esa imagen inmaculada.
Y estás, por supuesto que estás,
Estás aquí, conmigo, otrora desconocida,
Totalmente bienvenida
Estás en el tiempo y en el momento preciso, estás.