domingo, 25 de junio de 2017

Extraño - Ahora

Extraño
Los domingos entre sábanas
Tu besos destinados a mis labios
Y ver tu mirada todas las mañanas
Extraño

Extraño
Esas tardes frías
Que tus abrazos calentaban
Y hacías tus caricias mías
Extraño

Duelen
Los domingos entre sábanas
Los besos prohibidos a mis labios
Las miradas todas las mañanas
Duelen

Duelen
Estas tardes frías
Tus brazos que ya no me abrazan
Y tus caricias ya no me pertenecen
Duelen

Ahora
La vida es la misma
Las personas cambiarán
Mi mirada se perderá en la búsqueda
De otros ojos
Mis besos buscarán otros labios,
No ajenos ni prohibidos, ni insensibles

Cómo se siente ahora
Tener que excusarte
Por no hacer feliz a alguien
Cuando lo único que pedía
Era un poco de atención

Mintiendo,
quise verte mintiendo
y saber qué se siente
Que te mientan y fingir ignorancia
Saber la verdad y que te
Rompan el corazón

Ahora
No busco consuelo o cariño
Busco verdad y autenticidad
Ahora
Que ya no espero nada de nadie
Busco ser mi mejor versión
Ahora

lunes, 12 de junio de 2017

Tiempo vivido

Los poemas fueron lo que siempre han sido
y soy lo que he vivido,
lo que he soñado y
lo que no he vivido.

Hambre y sed por ser, estar,
correr y vagar,
Vivir por estar, caminar para soñar,
Dormir para anhelar.

Yo, que siempre puse la confianza
Como bandera,
Reuniendo frutos en la pradera
Tan real como ficticia, ingenua confianza.

Nuestras vidas se resumen a impericias,
A experimentar prueba y error,
Amor y dolor,
Esperándolo todo en caricias.

Que se desvanece todo al mismo tiempo,
La confianza, las caricias,
Las vidas, los errores,
Los gestos, los sabores,

Que se desvanece todo al mismo tiempo,
Se desvanece todo al mismo tiempo,
Desvanece todo al mismo tiempo,
Todo al mismo tiempo,
Al mismo tiempo,
Mismo tiempo,
Tiempo.

jueves, 8 de junio de 2017

La llegada del tren de la nostalgia, del recuerdo y el olvido

Espero el último tren que no recorre la ciudad desde hace muchos años,
No te levantes, por favor,
Que no tardará en pasar por la estación.
¿Cuál tren?
¿Qué hay en ese tren?
¿Qué quieres?

— Hay nostalgia...
— Y quiero recordar

¿Para qué quieres la nostalgia?
— Ya te dije, para recordar.

A muchos se les hace fácil recordar y a otros...no nos queda otra salida que olvidar; otros más olvidan para no sufrir y los demás, pues sufren para olvidar que piensan en recordar.

Pero, ¿Qué recuerdos?
¿Qué olvidos?
¿Qué nostalgia?

¡Qué problema!

Recuerdos, muchos recuerdos. Cosas, lugares, momentos. Más que eso, es sentir, volver a sentir esa brisa fresca que sopló sutilmente después de haber mucho calor con una inminente tormenta que salpicó la ciudad, dejándola húmeda, sudorosa y congestionada. Sentir que luego de esa brisa aparecerá a quien esperas, esperaste, esperarás.

Los olvidos,
el olvido,
los olvidos,
el olvido.

Esa espera, esa esperanza, los recuerdos, sí, los recuerdos. Quieres olvidar esos recuerdos, los buenos, los bonitos, los irrepetibles, los estancados, los que están clavados en el pecho y la memoria como flecha disparada certeramente en el blanco, en el punto exacto donde posiblemente no se pueda arrancar.

Y la nostalgia termina siendo esa culpa de no haber hecho lo suficiente y el recordatorio perenne de tu fracaso. Esa memoria que te castiga fuertemente, haciéndote recordar todo lo que te duele en el fondo del laberinto que todos llaman corazón. Te hace olvidar a qué saben los besos, los caprichos y los deseos.

Van y vienen empujones de recuerdos y olvidos y no se sabe si son o fueron, si lo imagino o lo recuerdo, lo invento o si desvarío. Sueños le dicen.

El problema es que olvido los recuerdos, añoro olvidar y la melancolía ronda sin cesar.

— Creo que ya no vendrá.