domingo, 13 de septiembre de 2015

Reencuentro




Seño Junia


El 20 de febrero de 2015, no quise que acabase el día sin antes contar lo ocurrido por la tarde; ya luego de volver por un instante al lugar que me vio crecer y recordar, no los momentos, sino la vida que siguió su rumbo en otros lugares no tan lejanos. 

Tuve un dejo de nostalgia, pero no de tristeza, más bien de aquel recuerdo que nos viene de golpe, aunque acariciándome la memoria. Todo esto surgió luego de recorrer las calles en donde solía ser mi camino hacia mi centro de estudio, siendo adolescente. 

Al momento de entrar en un local de un centro comercial -inexistente por aquellos días- me encontré con la que fuera y es la Directora de mis estudios de primaria; tenaz, exigente, comprensiva, enérgica, consistente, luchadora, de un carácter fuerte, toda una institución. Han pasado casi 20 años desde la última vez que estuve bajo su dirección, la cual agradezco; siendo ella artífice de la educación de muchas generaciones, que me alegró y me puso a pensar: "¡Cómo ha pasado el tiempo!" y la señora se ve como el día que salí de su institución.

Reminiscencias... nostalgia, alegría y ¿Por qué no? tristeza, no por querer regresar a ese tiempo, sino porque me apena saber que pocas generaciones tendrán el honor o el privilegio de tener docentes de esa talla y la dirección que ejerció desde que la conocí. Me queda entre tantas otras cosas, el privilegio de ser recordado por quien soy, por quien fui y por las palabras tan alentadoras que hoy recibí de ella, en una charla de cinco minutos. Gracias "Seño Junia"

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